BIENVENIDO/A
Mi nombre es Jorge Sandoval
Aquí las historias no solo se leen, se sienten. Escribo sobre lo que nos quita el sueño y lo que nos hace vibrar: desde el suspenso que te deja helado hasta la vulnerabilidad de un romance real. Es mi caos personal convertido en ficción.
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ESCRITOS RECIENTES
Oleajes
En el crepúsculo tu cabello era un mar de grandes olas, olas nocturnas que solo se aprecian en la penumbra. Su repentino brillo opacaba todas las luces y las estrellas, haciendo contraste con el profundo azul marino que da a la nada. . Con un oleaje volteaste a verme y por fin logré ver tus ojos cafés. Te hablé, y…
Detrás de la Puerta – Parte 1: Piloto
PRIMERA PARTE PESADILLAS 1 Dos siluetas bajaban por la calle “De los Pinos”, un nombre que se repetía en cada intersección en letreros metálicos pintados de amarillo. Las ramas de los árboles crujían con el viento, haciendo movimientos similares a los de un resorte. La luna avanzaba detrás de ellos, evitando que las sombras se alargaran al pasar bajo las…
Cae el Telón – Parte 2
INTERLUDIO Me levanté de la silla arrastrando los pies para tomar un poco de aire. Me encaminé hacia la cocina buscando otra botella que adormeciera el recuerdo, y al abrir la puerta del refrigerador me quedé en silencio, sin recordar para qué había ido. «Hace tanto que no pensaba en eso», dije en mi cabeza, aún sosteniendo la puerta abierta,…
Cae el Telón – Parte 1
INTRODUCCIÓN Era sábado por la noche y me encontraba mirando por la ventana cómo el viento enfriaba los pórticos. Dentro de mi casa hacía calor, y esa reconfortante calidez me convenció de no salir; casi podía escuchar que me susurraba que tomara una bebida y que fuera a mi habitación a jugar. «Podría hacerlo, ya tengo tiempo sin jugar. Juego…
Mateo 6:34: Un día a la vez.
Corrí hasta la calle principal de la privada mientras la lluvia azotaba la avenida. Me topé con el portón de acero galvanizado e intenté abrirlo con insistencia; en mi cabeza, golpeaba y estrujaba el metal exigiendo respuestas. Me apresuré a caminar por la calle Magnolia. El pelo se me pegaba a la piel como papel remojado y yo intentaba apartarlo…